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Una Fecha Importante

Se acerca una fecha importante y todos hacemos planes. La mayoría de las personas, ya tiene reservaciones en hoteles para ir de vacaciones. Algunos pensamos visitar nuestras familias, y pienso que está bien, pero creo que pocas personas meditamos en el verdadero significado de la “Semana Santa.

” Vale la pena preguntarnos: ¿Qué significa la Semana Santa para nosotros como creyentes? ¿Significa simplemente unas “vacaciones”? o ¿tiene un significado más importante?.
En estos días estaba pensando en ir a mi casa, estar con mi familia y descansar un poco, pero después de que me dieron la oportunidad de escribir esta pequeña reflexión, he meditado un poco en el significado que este tiempo tiene para mí. He llegado a la conclusión que más que unas vacaciones, debería ser una motivación a llevar una vida en santidad, como agradecimiento por el gran sacrificio que nuestro Señor Jesucristo hizo por mí. Viene a mi mente las familiares palabras del profeta Isaías cuando predijo el sufrimiento de Cristo: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros currados… angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.” (Isa.53:5,7) En el libro de Filipenses encontramos una descripción de la gran humillación de Cristo: “Aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (2:6-8). La muerte en la cruz era una forma humillante de condena en la antigüedad, era muy vergonzoso, los únicos que merecían un castigo tan cruel eran los delincuentes. Y aun para ellos, considero que era muy severo. Jesucristo pues, que era sin pecado, pudo no haberse sometido al sufrimiento, pudo no haber derramado su sangre, o al menos pudo ahorrarse el dolor. Pero no lo hizo, lo sufrió todo, a fin de que su sacrificio fuese tan eficaz como lo exigía la situación. Estaba muriendo por nosotros, los miserables pecadores. El pagó los pecados de los asesinos, de los violadores, de los asaltantes y especialmente el mío. Así que era grande la carga que llevaba sobre El. Y todo esto lo hizo para presentarnos justos y sin mancha delante de Dios. Para reconciliarnos, con el Padre, porque éramos enemigos de Dios. Eso es lo que nos dice el apóstol Pablo: “Y a vosotros también que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de El”. (Col. 1:21-22)
Tuve la oportunidad de ver la película “La Pasión de Cristo”, y fuera de cualquier crítica, me gustó. Hizo que me transportara a ese momento y el único pensamiento que había en mi mente era: “y todo eso lo hizo por mí”. Pero hemos escuchado tantas veces esta historia, que lamentablemente, ya no tiene el impacto que debería, en nosotros. Esta historia tiene estar siempre en nuestra mente, para no olvidar . Lo menos que podemos hacer, es agradecer a Dios y agradarle con nuestra vida. Especialmente en esta fecha, tenemos una razón más para recordar que un día Cristo murió por nosotros. Así que, espero llamar su atención a meditar en la siguiente pregunta: ¿Qué significa la Semana Santa para mi?

Carlos Zepeda
Estudiante de Primer Ingreso 2005

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